UNA MESA Y UN SILLÓN

En el fondo de la cueva
allí está
es allí donde yacen vacíos

Una mesa sin sus manos pacientes y aburridas
una mesa sin esperas
sin papeles
sin platos

El osito sigue saltando en la tele
pero los niños ya no molestan
ya no hay pena
no ha llegado la luz
pero ya no hay pena

Que triste el silencio
cuando se hecha de menos la pena
aquellas manos
aquellos ojos
aquella sonrisa

No queda nada

Solo la pena en mi corazón